domingo, abril 06, 2008

- No, no, dejadme contarlo a mi, que entiendo de estas cosas - dijo el clérigo Dalamar con gran disposición.
- Qué coño vas a contar tú, si te has pasado el día borracho - respondió el amistoso enano Oskarik (ya que no tiene nombre, todos asumimos ésto como su verdadero nombre).
- Claro, claro, lo cuentas tú que estabas muy sobrio .... verdad?
- Dejaos de monsergas - dijeron al unísono el resto de integrantes de la expedición. Que lo cuente Dalamar y nos dejamos de historias.

- Bien. Intentaré acordarme de todo, pero hay cosas que las tengo en una extraña nublina. Supongo que me hechizaron en la taberna aquella justo después de la 15ª jarra de cerveza, ya que ése es el momento de mis lagunas..


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Castillos de Lego y otros cuentos para no dormir

- No me digas que no te gusta la recompensa -dijo Dalamar encantado con sus 150 monedas de oro recién coseguidas por matar al archimago que reobaba ganado para vaya usted a saber qué - qué importancia tiene que no haya venido Rruk a recogerla, ya se la enviarán por correo urgente.
- Venga, Dalamar, no me fastidies, que aunque sea una mediana pícara, Rruk también es amiga mía. Deberíamos pedir su parte -espetó Qiana contrariada.
- Me temo que eso no está en nuestra mao. Fíjate en que el monje no ha participado en la matanza y tiene su recompensa. Ventajas de estar en el momento justo, en el sitio adecuado. Ya lo pedirá ella.

Tras una breve discusión, el agradecido alcalde del pueblo les dio la recompensa adecuada a los miembros de la Compañía. Así pues, Dalamar el elfo clérigo, Oskarik el enano guerrero, Qiana la mediana pícara y "Quariom Xi Los Cient" el elfo monje recogieron gustosos el saquillo con 150 monedas de reluciente oro por parte del mandamás del pueblo.

El buen alcalde les dijo que ese pueblo no tenía mucha más historia que ver. En los 60 años de vida del edil, jamás había pasado nada hasta el día que comenzó a desaparecer ganado, y las buenas gentes del pueblo se dedicaban casi exclusivamente a estudiar los efectos de las flatulencias del ganado sobre la actividad sexual de las mujeres del pueblo (obviamente aun no han llegado a una conclusión final, pero se cree que la falta de apetito sexual radica en lo extremadamente feos que son todos los habitantes del pueblo. En concreto, Rruk tiene una teoría acerca de una extraña linea temporal y los Neandertales. No sé.

El caso es que el mismo alcalde es el que les dijo que más allá de las montañas, en el valle a 2 días de distancia se encontraba el mayor pueblo de las cercanías, donde podría haber aventuraras para un grupo como el nuestro.

Con esas, nuestros amigos suben a una caravana. El jefe de la caravana trata de engañarlos, cobrándoles una exageración, y la comida no era muy buena, por la que La Compañía procede a comprar comida para días, por lo que pueda pasar.

El grupo se dirige a la tienda del pueblo a comprar comida y se encuentran con que la comida cuesta 6 monedas de oro, a repartir entre todos. Oskarik y Dalamar se restan 1 y Qiana y el monje de cuyo nombre no puedo acordarme se restan 2. Gran labor negociadora de estos dos asombrosos monstruos de las finanzas.

Ya en la caravana conocen a un elfo gris que no parece muy amistoso. Desde el principio tiene tiranteces con los miembros del grupo y hasta muy al final no sabremos que se llama Ereden (para él, Edredón para los demás), mago, para más señas.

Tras un día de camino, la caravana sufre el ataque de una manada de lobos. La valiente Qiana sale rauda y cuando ve a estos bichos sube contenta a la caravana. Todo el grupo cree que el ataque la ha pillado en medio de una de sus conocidas papardas y pensaba que eran mercaderes de "la hierba de la risa".
Aun así, el grupo sale del carruaje y se ocupa de los lobos de la mejor manera que saben MACHACÁNDOLOS.
Durante la pelea, el mago sufre una ofuscación y se dedica a lanzar conjuros poco efectivos (atontar a un lobo no es posible) y son esas pequeñas cosas las que hacen que el enano confiese a su amigo clérigo que se trata de un mago farsante que se excita pensando en animales de los bosques (¿¿sería eso lo que pretendía atontando a un lobo??).

Mientras el clérigo va a echar un meo, el enano se masturba entre los matojos (qué pasa, eso es lo que tengo apuntado, con que será cierto, vale??). Tras estas escapaditas, todos continúan el viaje gratis, ya que el chofer y dueño de la caravana parece agradecido por haber sido salvado.

Ya en pueblo, el elfo gris comienza a hablar con la guardia para conocer algún escándalo sexual de la jet del lugar, pero se entera, con gran decepción, de que lo único que existe es un castillo del que nadie vuelve y nadie sabe dónde está.

Con esos mimbres, el clérigo y el guerrero van allá donde se les necesita... a la taberna, claro.

Ahí la historia se bifurca, taberna y borrachera, alcohol y pocas mujeres (parece que el pueblo no es conocido por la promiscuidad de sus gentes...maldita región) y por otro lado el resto del grupo tratando de saber cómo llegar al castillo.

La Compañía + el mago (que parece que quiere unirse...maldito Tamariz) se reune con el guerrero y el clérigo, con una más que evidente sobreexplotación de hígado. Se van de la taberna porque el pesado del mago les cuenta algo que tiene más posibilidades de sexo que la taberna (eso también lo tengo apuntado).

Se dirigen al templo de Lathander y el clérigo aporta al grupo 4 pociones de curación y unas bonitas (y caras) herramientas de curación (sí, un martillo y un hacha, o algo así). Tras la dádiba del ébrio clérigo, el mago le besa agradecido (bufff, las cosas que he escrito no sé si tienen que ver mucho con la realidad, pero a mi me parece bien).

Camino del bosque se cierra el día y comienza la noche. A pesar de ser Junio, el día dura más bien poco, y ante las preguntas de la mediana al respecto, el master responde que el gato es suyo y se lo folla cuando quiere. Es decir, que se hace de noche cuando a él le apetece.

Encontramos a todos nuestros amigos dormidos, excepto al mago (no le llaméis hechicero que se enfada) que hace guardia. En ese momento oye unos lobos y dos momentos después se encuentran rodeados de esos bellos animalillos de los bosques.

La brava mediana coge rauda el arco, y se dispone a disparar. Debido a la oscuridad circundante (y a que ella es la única que no ve nada de nada), busca una víctima para matar a coniencia. Se pone delante de un árbol y cree ver un Kiosko. El resto del grupo se da cuenta de que esto no se cura con antorchas (será la hierba esa de la risa, que le está causando efectos no deseados?? Y no ha saltado TruPrevent??? Y qué pasa con KRE????).

Tras el malentendido del Kiosko y viendo que no vendían la TeleIndiscreta ni la Pronto (de la cuál nuestra compañera mediana es fiel seguidora), el grupo ataca a los animales. El hechicero lanza un increíble hechizo de "manos fresquitas". No hace mucho pero divierte a los lobos, ya que les refrescan las pelotillas. El clérigo le lanza un conjuro de Luz al Monje en el culo, para que Qiana vea correctamente. Esto molesta sobremanera al monje, que se lanza con más valor a la batalla (me parece que este monje "entiende", ya que parece que cuando le tocan el culo se enciende).

Qiana hace gala de una estrategia digna de libro de 1º de parbulitos en una escuela de orcos, y para ponerse en defensa total se interna más aun en el grupo de lobos. La pelea se para durante unos instantes para poder oir mejor los aplausos de los compañeros y los aullidos de algarabía de la manada de lobos.

El combate no dura mucho y poco después todos tienen una buena fogata con lobos para cenar. La noche transcurre sin problemas y llega el día. Es en ese momento cuando sabemos que el mago tiene un amigo animal llamado Tiny (tiene pinta de ser pequeño, no sé por qué) pero no nos quiere decir el tipo de animal que es (sospechamos que es un Gorgonita [para el que sepa qué es eso, premio]).

En la marcha para la búsqueda del castillo, el monje va delante del grupo con su característico busca *.* y en un momento dado se encuenta con un .EXE que no sabe qué pinta ahí (pifia sublime en buscar, claro).

Tras unas discusiones de qué camino elegir, nos damos de bruces contra una cueva.

- Qué pinta tan acogedora - dicen el clérigo y el enano al unísono. Cómo se ve que son casi amigos. Es que resulta que se conocen desde hace SÓLO 150 años, y hasta dentro de otros 2 meses no se van a dejar de tratar de usted, por lo visto. Extraña relación la de estos dos.

El mago cagón no quiere entrar en la cueva, ya que sospecha que al animal que viva ahí no le va a gustar la intrusión de 5 guapos y atractivos seres. Tonterías. La cueva de aspecto atrayente es un objejivo clave y allá que se adentran.

El señor monje va por delante, escucha que te escucha, y cinco minutos y dos bifurcaciones después aparece un oso-lechuza desde detrás. Maldito monje sordo!!!.

Comienza una dura pelea en la que se reciben unos cuantos golpes. El enano pifia una vez más contra el oso y se queda medio atontado buscando el arma (al menos no la rompe). Tras unos cuantos golpes, el oso cae derrotado, dejando tras de sí unos buenos charcos de sangre y algún compañero malherido.

...continuará...


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