domingo, abril 06, 2008

- No, no, dejadme contarlo a mi, que entiendo de estas cosas - dijo el clérigo Dalamar con gran disposición.
- Qué coño vas a contar tú, si te has pasado el día borracho - respondió el amistoso enano Oskarik (ya que no tiene nombre, todos asumimos ésto como su verdadero nombre).
- Claro, claro, lo cuentas tú que estabas muy sobrio .... verdad?
- Dejaos de monsergas - dijeron al unísono el resto de integrantes de la expedición. Que lo cuente Dalamar y nos dejamos de historias.

- Bien. Intentaré acordarme de todo, pero hay cosas que las tengo en una extraña nublina. Supongo que me hechizaron en la taberna aquella justo después de la 15ª jarra de cerveza, ya que ése es el momento de mis lagunas..


*****

Castillos de Lego y otros cuentos para no dormir

- No me digas que no te gusta la recompensa -dijo Dalamar encantado con sus 150 monedas de oro recién coseguidas por matar al archimago que reobaba ganado para vaya usted a saber qué - qué importancia tiene que no haya venido Rruk a recogerla, ya se la enviarán por correo urgente.
- Venga, Dalamar, no me fastidies, que aunque sea una mediana pícara, Rruk también es amiga mía. Deberíamos pedir su parte -espetó Qiana contrariada.
- Me temo que eso no está en nuestra mao. Fíjate en que el monje no ha participado en la matanza y tiene su recompensa. Ventajas de estar en el momento justo, en el sitio adecuado. Ya lo pedirá ella.

Tras una breve discusión, el agradecido alcalde del pueblo les dio la recompensa adecuada a los miembros de la Compañía. Así pues, Dalamar el elfo clérigo, Oskarik el enano guerrero, Qiana la mediana pícara y "Quariom Xi Los Cient" el elfo monje recogieron gustosos el saquillo con 150 monedas de reluciente oro por parte del mandamás del pueblo.

El buen alcalde les dijo que ese pueblo no tenía mucha más historia que ver. En los 60 años de vida del edil, jamás había pasado nada hasta el día que comenzó a desaparecer ganado, y las buenas gentes del pueblo se dedicaban casi exclusivamente a estudiar los efectos de las flatulencias del ganado sobre la actividad sexual de las mujeres del pueblo (obviamente aun no han llegado a una conclusión final, pero se cree que la falta de apetito sexual radica en lo extremadamente feos que son todos los habitantes del pueblo. En concreto, Rruk tiene una teoría acerca de una extraña linea temporal y los Neandertales. No sé.

El caso es que el mismo alcalde es el que les dijo que más allá de las montañas, en el valle a 2 días de distancia se encontraba el mayor pueblo de las cercanías, donde podría haber aventuraras para un grupo como el nuestro.

Con esas, nuestros amigos suben a una caravana. El jefe de la caravana trata de engañarlos, cobrándoles una exageración, y la comida no era muy buena, por la que La Compañía procede a comprar comida para días, por lo que pueda pasar.

El grupo se dirige a la tienda del pueblo a comprar comida y se encuentran con que la comida cuesta 6 monedas de oro, a repartir entre todos. Oskarik y Dalamar se restan 1 y Qiana y el monje de cuyo nombre no puedo acordarme se restan 2. Gran labor negociadora de estos dos asombrosos monstruos de las finanzas.

Ya en la caravana conocen a un elfo gris que no parece muy amistoso. Desde el principio tiene tiranteces con los miembros del grupo y hasta muy al final no sabremos que se llama Ereden (para él, Edredón para los demás), mago, para más señas.

Tras un día de camino, la caravana sufre el ataque de una manada de lobos. La valiente Qiana sale rauda y cuando ve a estos bichos sube contenta a la caravana. Todo el grupo cree que el ataque la ha pillado en medio de una de sus conocidas papardas y pensaba que eran mercaderes de "la hierba de la risa".
Aun así, el grupo sale del carruaje y se ocupa de los lobos de la mejor manera que saben MACHACÁNDOLOS.
Durante la pelea, el mago sufre una ofuscación y se dedica a lanzar conjuros poco efectivos (atontar a un lobo no es posible) y son esas pequeñas cosas las que hacen que el enano confiese a su amigo clérigo que se trata de un mago farsante que se excita pensando en animales de los bosques (¿¿sería eso lo que pretendía atontando a un lobo??).

Mientras el clérigo va a echar un meo, el enano se masturba entre los matojos (qué pasa, eso es lo que tengo apuntado, con que será cierto, vale??). Tras estas escapaditas, todos continúan el viaje gratis, ya que el chofer y dueño de la caravana parece agradecido por haber sido salvado.

Ya en pueblo, el elfo gris comienza a hablar con la guardia para conocer algún escándalo sexual de la jet del lugar, pero se entera, con gran decepción, de que lo único que existe es un castillo del que nadie vuelve y nadie sabe dónde está.

Con esos mimbres, el clérigo y el guerrero van allá donde se les necesita... a la taberna, claro.

Ahí la historia se bifurca, taberna y borrachera, alcohol y pocas mujeres (parece que el pueblo no es conocido por la promiscuidad de sus gentes...maldita región) y por otro lado el resto del grupo tratando de saber cómo llegar al castillo.

La Compañía + el mago (que parece que quiere unirse...maldito Tamariz) se reune con el guerrero y el clérigo, con una más que evidente sobreexplotación de hígado. Se van de la taberna porque el pesado del mago les cuenta algo que tiene más posibilidades de sexo que la taberna (eso también lo tengo apuntado).

Se dirigen al templo de Lathander y el clérigo aporta al grupo 4 pociones de curación y unas bonitas (y caras) herramientas de curación (sí, un martillo y un hacha, o algo así). Tras la dádiba del ébrio clérigo, el mago le besa agradecido (bufff, las cosas que he escrito no sé si tienen que ver mucho con la realidad, pero a mi me parece bien).

Camino del bosque se cierra el día y comienza la noche. A pesar de ser Junio, el día dura más bien poco, y ante las preguntas de la mediana al respecto, el master responde que el gato es suyo y se lo folla cuando quiere. Es decir, que se hace de noche cuando a él le apetece.

Encontramos a todos nuestros amigos dormidos, excepto al mago (no le llaméis hechicero que se enfada) que hace guardia. En ese momento oye unos lobos y dos momentos después se encuentran rodeados de esos bellos animalillos de los bosques.

La brava mediana coge rauda el arco, y se dispone a disparar. Debido a la oscuridad circundante (y a que ella es la única que no ve nada de nada), busca una víctima para matar a coniencia. Se pone delante de un árbol y cree ver un Kiosko. El resto del grupo se da cuenta de que esto no se cura con antorchas (será la hierba esa de la risa, que le está causando efectos no deseados?? Y no ha saltado TruPrevent??? Y qué pasa con KRE????).

Tras el malentendido del Kiosko y viendo que no vendían la TeleIndiscreta ni la Pronto (de la cuál nuestra compañera mediana es fiel seguidora), el grupo ataca a los animales. El hechicero lanza un increíble hechizo de "manos fresquitas". No hace mucho pero divierte a los lobos, ya que les refrescan las pelotillas. El clérigo le lanza un conjuro de Luz al Monje en el culo, para que Qiana vea correctamente. Esto molesta sobremanera al monje, que se lanza con más valor a la batalla (me parece que este monje "entiende", ya que parece que cuando le tocan el culo se enciende).

Qiana hace gala de una estrategia digna de libro de 1º de parbulitos en una escuela de orcos, y para ponerse en defensa total se interna más aun en el grupo de lobos. La pelea se para durante unos instantes para poder oir mejor los aplausos de los compañeros y los aullidos de algarabía de la manada de lobos.

El combate no dura mucho y poco después todos tienen una buena fogata con lobos para cenar. La noche transcurre sin problemas y llega el día. Es en ese momento cuando sabemos que el mago tiene un amigo animal llamado Tiny (tiene pinta de ser pequeño, no sé por qué) pero no nos quiere decir el tipo de animal que es (sospechamos que es un Gorgonita [para el que sepa qué es eso, premio]).

En la marcha para la búsqueda del castillo, el monje va delante del grupo con su característico busca *.* y en un momento dado se encuenta con un .EXE que no sabe qué pinta ahí (pifia sublime en buscar, claro).

Tras unas discusiones de qué camino elegir, nos damos de bruces contra una cueva.

- Qué pinta tan acogedora - dicen el clérigo y el enano al unísono. Cómo se ve que son casi amigos. Es que resulta que se conocen desde hace SÓLO 150 años, y hasta dentro de otros 2 meses no se van a dejar de tratar de usted, por lo visto. Extraña relación la de estos dos.

El mago cagón no quiere entrar en la cueva, ya que sospecha que al animal que viva ahí no le va a gustar la intrusión de 5 guapos y atractivos seres. Tonterías. La cueva de aspecto atrayente es un objejivo clave y allá que se adentran.

El señor monje va por delante, escucha que te escucha, y cinco minutos y dos bifurcaciones después aparece un oso-lechuza desde detrás. Maldito monje sordo!!!.

Comienza una dura pelea en la que se reciben unos cuantos golpes. El enano pifia una vez más contra el oso y se queda medio atontado buscando el arma (al menos no la rompe). Tras unos cuantos golpes, el oso cae derrotado, dejando tras de sí unos buenos charcos de sangre y algún compañero malherido.

...continuará...


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jueves, febrero 21, 2008

Dragon Quest

Y la rana eructó.

Esta historia, que ya viene desde un largo tiempo atrás, recordada por unos pocos y cuyos protagonistas rehusaron dejar impresa en libros o blogs, comienza en el seno de un batracio.


..........

Tras una larga travesía en busca de fortuna, el caminó finalizó en una intrincada red de canales y charcas. Todos pensaban que estaban deshabitadas, pero no. Aun quedaba una pequeña aldea, en la cual habitaban, felices y contentas, unas ranitas de San Antón (que unas comen y otras non).

La mala fortuna hizo que al pasar por la ciénaga de humeante y apestoso limo (creemos que cierto creador de maquetas fue por allá a lavarse los pies) la elfa tropezara y cayese en las garras (labios) de un megasapón. Éste procedió a ingerir de manera lenta y dolorosa el cuerpo de la débil elfa. El clérigo, valeroso como es, dio la vuelta y comenzó a correr para salvar a su entrañable y despreciable "amiga", pero tropezó y cayó. El resto de la compañía no tuvo mejor suerte, y unos tras unos breves pero intensos instantes todo el mundo estuvo de patitas en el barro.

Aun así, y poco a poco, se fueron acercando y rodearon a la rana, matándola del todo. Si, no la mataron un poquito, la mataron del todo. Hay que decir, que a esta muerte contribuyó muy decisivamente el cobarde y alado amigo de la elfa, el boho Rudolf. Éste, con un crítico, hizo morder el polvo al sapo y le quitó la nada despreciable cantidad de.... 2 puntos de vida. OH DIOS MIO, dijeron todos, no por el crítico, sino porque se temían que el emplumado bicho iba a quebrarse el pico contra el correoso cuerpo del sapo. Después de las risas (de todos) y llantos (de la elfa, claro), pudieron sacar a la susodicha de las entrañas sapilosas.





A las armas!!

Tras esto, el bárbaro quedó meditando en una cueva, y buscando sangre en el suelo. No volvimos a verlo jamás.
Tras la gran lucha por la vida de ese ser élfico (Alazne),
surgió una voz de las profundidades de la ciénaga que nos recomendó que volviésemos al pueblo a buscar 12 kilos de armas más. "Pues vámonos raudos y prestos" dijo el sagaz, agudo y bello clérigo semielfo (algún aspecto bueno debe tener el escribir uno mismo la historia, jejeje). Todos le siguieron como era costumbre, porque su liderazgo está fuera de toda duda.
Ya en el pueblo dirigimos nuestros pasos a la tienda de armas. Allá en la tienda pudimos comprar hachas, escudos, arcos y, tras una dura negociación, se nos regalaron unas flechas con su carcaj. El enano quiso aprovecharse de la situación y reducir unas moneditas el montante de la operación, pero no fue posible. Hay que destacar la poca o nula aportación del pícaro argentino en todo esto ya que, aunque el tendero era de su misma raza, no fue capaz de ofrecer su culo para que nos rebajasen el precio.



Camino Moria

Tras unos tiras y aflojas (tiras el dado, aflojas el pantalón de todas las mierdas que comimos) volvimos camino al torreón. Éste estaba más cerca de lo que nos había parecido el día anterior. Curiosamente llegamos en un par de horas de viaje, y ya era noche cerrada al llegar al destino. Qué hacer.....dormir y recuperar hechizos, cruzar un puente de aspecto siniesto...errrr, dormir.
Tras una noche tranquila (con tan solo un intento de violación) la jornada comenzó con unos rezos, una meadita en los matorrales y cambio de pañales por parte de algún Argento, encaramos el puente con el ánimo alto y los pantalones bien atados. Aunque parezca mentira, el paso del puente no fue tan dramático como otras veces e incluso el torpe clérigo pudo cruzarlo. Esto es una hazaña digna de alabanzas. Seguro que en el próximo OSA aparece en portada.

En el Patio
Llegada al patio de congresos del torreón abandonado. Hay que decir, que más que un torreón parece el castillo de Lego pero a escala dragón....dragón??? Quién ha dicho dragón?????? No sé, sigamos el relato.
Dentro del patio había varias opciones. Quién decidirá??? Obvio, el buho tiene una visión privilegiada del patio y sabrá dónde ir. La situación era la siguiente: puerta a una torreta a la izquierda, dos puertas en nuestra izquierda, 2 puertas enfrente y unas escaleras el la esquina superior izquierda que llevaban a un sitio en el que olía a comida y oligoelementos (menos del 1% en el planeta tierra).
- Alazne?? Por dónde vamos??? - Ha dicho el búho que por las escaleras, que aunque no se vea nada, me mola el sitio. Subir escaleras es muy bueno para la celulitis.
Pues nada, adelante. enfilados hacia las escaleras. Tras unos escalones de subida, nos encontramos con un cuchillo de caza abandonado en el suelo.
- Quizá se lo podamos lanzar a alguien más adelante - dijo el enano. Y se la quedó.
Más arriba, una puerta. La cruzamos. Bien, bien, bien. Todo oscuro. Curiosamente, se ve un cuerpo en el centro de la estancia. El valeroso, inteligente e intrépido clérigo, a riesgo de su propia vida, avanza sin apego a su propia vida, sólo para intentar salvar a sus compañeros, y desde el mismísimo centro de la sala, oscura como los cojones de un grillo jamaicano, comienza a lanzar el hechizo de detectar muertos vivientes.
Cómo creéis que se lo tomaron los desagradecidos compañeros? Le gritaron, insultaron y vituperaron. Y todo por qué? Porque su voz alertó a un pequeño ser de las tinieblas. Qué era? No sabemos. Primero se vió un ojo del tamaño de una persona. Después otro ojo, y tras eso, una llamarada llenó la instancia. La elfa, que jamás había salido de su sapuerri natal, pensó que aquella salamandra le parecía muy grande, y dijo:
- Qué es eso?
Y el dragón le respondió con un interroganta:
- QUÉ .... HACÉIS ..... AQUÍ....!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y en ese momento se batieron consecutivamente los récords mundiales de 50, 100 y 1500 metros. Pero el dragón era más rápido y se interpuso en su camino. Esto cumple la máxima que los últimos serán los primeros (en este caso los más cobardes serán los primeros en morir en el campo de batalla, la tierra.
Y entonces comenzó la batalla. El clérigo (que era el primero en tirar) salió corriendo hacia una puerta abierta. En el turno del dragón, éste agitó las alas y cegó al grupo que quedaba. Todos los compañeros retrocedieron un paso. En el siguiente turne, el enano lanzó su ataque a y el mediano retrocedió. Fue entonces el turno del dragón. Sus 3 ataques tuvieron como objetivo al enano y dieron en el blanco. Ante la poca efectividad de estos ataques, gloriosa fue la frase del enano:
- Vaya caca de dragón.
Creedme si os digo, que el master se quedó con esas palabras muy marcadas y el dragón crecerá exponencialmente en potencial en los próximos ataques.
El clérigo abandono su posición en retaguardia y lanzó unos conjuros de fuerza de toro al ya de por si forzudo enano. Esto le dio una fuerza tremenda que hizo el dragón, un macho joven y temeroso de Dios, huyera volando hacia posiciones más elevadas.

Esto hizo elevarse la euforia del grupo, y se abrían nuevas vías de escape para ellos. Lamentablemente, la puerta de salida del patio era ahora el punto sobre el que el dragón podría echarles un cagajo del tamaño de Huelva. Por lo tanto, solo quedaba huir hacia las puertas por las que antes ninguno de nosotros había entrado.
Detrás de la puerta había una sala más bien pequeña, sin nada de interés. Al fondo otra puerta. Un pasillo y terminaba en .... la sala de los muertos vivientes anteriormente conocida como la sala del dragón "tú qué eres".
Ahora sin dragón, podíamos recorrer la sala sin temores. El muerto del centro de la sala, otro muerto al fondo...Dios, esto pinta mal. Ahí encontramos un collar que el clérigo reconoce y una máscara para ocultar la cara del feo mediano. Qué más podemos pedir. Pues algo más, una puerta oculta, en el fondo de una sala oculta.....

Continuará...

martes, enero 09, 2007

Culitos, GPSs y cintas de video

Las anécdotas graciosas del clérigo ya no solo pertenecen al mundo de la ficción, debido a su gran nivel de experiencia es capaz de realizarlas también en el mundo real.

Clérigo, Israel o como se llame es señor calvo prometió que nos llevaría al lugar de destino con una magia (de nivel 0 diría yo) nunca vista por los mortales y no le faltaba razón, ya que esa magia nunca aprecio. Anuncio que su nuevo y ultimo aparato de magia (llámese PDA con GPS) nos guiaría a través de los peligros (llámese poyo al volante), lastima que hasta que no llegamos a miravalles no funcionó, pero bueno… detalles…



Nos encontrábamos en la casa del Clérigo (isra no, el otro), extenuados por la dura lucha del día anterior y poco a poco comenzaba un nuevo día. El clérigo fue el primero en despertarse y como siempre se despertó empalmado, por lo que quiso saciar su apetito con el enano, auque esta vez el clérigo lo hizo bien (es decir, no saco pifia), el enano se resistió valerosamente al ataque gay del clérigo.



Una vez todos despiertos, encontramos la carta del SemiOrco diciendo que tenía otras cosas mejores que hacer que ser violado por un clérigo, por lo cual se marcho…. El clérigo comentó, no se preocupen.. volverá (y se seco la baba con su túnica mientras observaba el culito verde del semiorco).



Mientras desayunábamos, el viejo amigo del clérigo nos comento que había visto una llamarada de fuego y humo desde el valle, a lo cual respondí… “este… mira vos… que interesante” y le restamos importancia. Acto seguido, el viejo nos invito al gran banquete en nuestro honor que nos habían preparado para celebrar nuestra victoria, cosa que no desaprovechamos y comimos como locos.. en especial el enano que se cargo en su mochila absolutamente todo el pollo disponible, el clérigo, no se por que, tenia fijación por los pepinos, mientras este los miraba detenidamente, entro un soldado al pueblo solicitando valerosos caballeros que estén dispuestos a erradicar una insurgencia de un grupo de esclavos que matan mujeres (no hagan preguntas, es lo que tengo anotado en mis apuntes). Como no había ningún valiente por ahí.. nos ofrecimos nosotros que éramos los mas parecidos, bueno, el clérigo no pero venia con nosotros.



El soldado nos comento que había que ir a la ciudad Atasiana, una ciudad muy grande y allí recibiríamos las instrucciones, nos comento que habría recompensa. No dudamos mucho, entre la recompensa, las ganas de alejarnos del dragón, la falta de herramientas varias (pócimas, etc) y gran deseo de mujeres por parte del enano, decidimos ir a la ciudad a ver que pasa. El soldado nos comento que había 2 caminos para llegar, uno largo, donde se perdía mas de un día de viaje con peligros diversos y uno corto que tenia un acantilado peligroso. Como el clérigo tenia malas experiencias con los acantilados (parece que estos no se dejan violar) nos convenció para ir por el largo.



Luego de prepararnos adecuadamente para el viaje salimos del poblado en dirección a la ciudad, como anochecía paramos en nuestra conocida posada, en donde el posadero aun mantenía un “bonito” recuerdo nuestro, igualmente lo convencimos para que nos alojara, el enano y yo (pícaro, por si no se dieron cuenta del acento) nos fuimos a dormir, pero como el clérigo seguía caliente por no poder violar al enano se quedó tomando algo y luego de entablar conversación con 2 borrachos, que se desmayaron al escuchar las “muy interesantes” aventuras del clérigo, les intento robar, justo en ese momento, el posadero lo vio y lo echo de la posada. Como no tuvo oportunidad de avisarnos, el clérigo tuvo que dormir a la intemperie, previo meo en la puerta de la posada.



A eso de las 3 de la mañana golpean nuestra puerta, el enano se levanta y con su agradable cara de “me despertaste hijo de puta, estaba soñando con mis hachas!!!” abre la puerta y se encuentra con el posadero indicándole lo que había echo el clérigo, nosotros le decimos que esta bien y que nos deje seguir durmiendo.



Ya estaba amaneciendo cuando el clérigo (todavía seguía a la intemperie) escucha un sonido extraño, intenta divisar que lo provoca y para su supresa son una serie de orcos, que desde la posición del clérigo no parecían muy amistosos (ningún orco lo es, pero el clérigo siempre busca “amistad”). Entonces con cara de pánico, el clérigo comenzó a gritar por nuestra ayuda, pero como dormíamos placidamente tanto yo, como el enano abrazando sus hachas (no se como no se corta los huevos cuando se las pasa por la entrepierna), decidió despertarnos lanzando una flecha a la ventana. El clérigo saca su arco y con esa habilidad que lo caracteriza (si, si, saco pifia!!) al disparar rompe el arco haciendo un ruido inmenso que escuchan tanto los orcos como nosotros.



Al escuchar el ruido, miro por la ventana y veo al clérigo saltando pidiendo ayuda, salimos con el enano rauda pero lentamente, el enano desayunaba pollo del otro día mientras caminaba y yo iba tras el (cubriéndome por supuesto) llegamos casi justo a donde estaba el clarito y nos encontramos con el espectáculo, 6 orcos contra el clérigo.

El clérigo rápidamente convoca a un Oso (celestialmente inútil o algo parecido) y se arma la batalla.



El enano ni lento ni perezoso va en busca de un orco y le acierta un golpe critico (si, saco 20), primer orco que cae, la verdad que no duró mucho, pero otro orco se acerca rápidamente y le acierta un golpe, aunque no le hace mucho al enano. Mientras tanto, el Oso hace gala de su habilidad de dejarse golpear y de su inhabilidad para golpear.

Los orcos rodean al enano, pero son tan torpes que uno de los orcos golpea a un “compañero” orco. El enano contraataca y (si…. Saca otro critico, es la ley del balanceo, isra saca 1 e iker saca 20) se carga a otro orco y deja moribundo al tercero. El oso sigue cumpliendo con su objetivo de escudo por que golpea menos que una mariposa, y el clérigo como creador del oso no puede ser menos y también recibe sendos golpes.



Para todo esto, nuestro Nóbel en matemáticas dice “17 + 5 = 23” ¿?, sin comentarios.



El clérigo, bastante inútil como su oso, intenta limpiar un poco su imagen y lanza su ya mundialmente conocido hechizo de luz abrasadora y elimina rápidamente a otro Orco. El oso comienza a cantar “ is raining orcos, aleluya…” y a saltar como un duende, o eso es lo que creemos que hace cuando intenta golpear…..

El enano vuelve a la carga y se carga a otro orco, finalmente el ultimo orco se escapa.



Luego de la acalorada batalla, nos fuimos rápidamente de ahí, ya que con el festín de orcos nos habíamos olvidado de pagar y yo la verdad que tenía mono de estafar, así que una vez mas salimos corriendo. El enano escucho unas pisadas misteriosas e intento avistar que era lo que la provocan, en ese momento salió disparado como alma que lleva el diablo e incrustó sus 2 hachas contra un árbol cercano como si de un dragón se tratara (por sino lo adivinaron, sip, saco pifia en avistar).



Luego de que el enano estuviera cerca de 10 minutos intentando sacar sus hachas del pobre árbol, continuamos nuestro camino, de repente, el clérigo se quedo parado y mirándonos, totalmente pálido, señalo mas adelante diciendo……… puente!!!.

El puente era uno de esos colgantes que parece que se va a caer en cualquier momento, con una caída interesante y agua corriendo por debajo, parece que alguien había cortado las sogas laterales y solo estaba la madera del piso, ya habíamos descubierto el ruido de las pisadas, lastima que el enano se había descargado con el árbol.



Nos decidimos a cruzarlo, previamente, nos atamos las cuerdas entre si para que cuando el clérigo se cayera pudiéramos hacer las cosas mas rápido, pero hubo sorpresa, el primero en caer fue el enano, ni siquiera se patino, sino que fue mas parecido a un salto directamente al agua, si hubiera caído de cabeza, tal vez además del Nóbel se hubiera llevado una medalla olímpica. Como el enano es hábil nadando decidimos desatar nuestras cuerdas. El clérigo con gran arrojo intenta caminar por encima del puente, pero se tropieza con la túnica y cae, rápidamente se agarra de las cuerdas que estaban colgando y queda ahí haciendo que el puente se balancee peligrosamente, mas adelante, en la mitad del puente se escucha “ esssteee…. Loco… vos estas moviendo el puente???!!!” (si soy yo..) rápidamente con unos saltitos rápidos logro estabilizarme, pero al intentar rascarme el huevo izquierdo mientras saltaba como Martin (el nerd compañero de Bart Simson), pifio el saltito y voy directamente al agua sin ningún tipo de paso previo. Un perfecto clavado y nadando tranquilamente hacia la orilla.



En tanto el clérigo, sube al puente y se vuelve a caer, se agarra a las cuerdas. Nuevamente se vuelve a caer y vuelve a subir, intenta dar un paso pero se pisa el cordón desatado de su sandalia derecha y cae al agua como una piedra. Mientras tanto, el pícaro y el enano llegan a la orilla y suben por la escarpada ladera. El clérigo finalmente llega a la orilla y el enano le arroja una cuerda para subirlo, pero al intentar sacarlo se le va un poquín la fuerza y tira al clérigo varios metros mas de lo necesario, lo incrusta contra un árbol.



Una vez recuperado del maltito puente (si otro.. y van…), vemos al nuestro viejo amigo Orco que había escapado, con 4 amiguitos osgos mas. El enano rápidamente saca su arco y se carga al orco.



Nuestro Master le intenta hacer sombra a nuestro Nóbel de matemáticas con una de esas sumas que hacen antología (17 + 6 = 22 o algo así..)



El clérigo, como prácticamente no puede hacer nada, no tiene arco y los osgos son tan tontos que no vale la pena usar hechizos, se sube la túnica y les empieza a mostrar el culo para que yo tengo mi ya internacionalmente conocido famoso ataque furtivo. Gracias a esto y a mi innata habilidad me cargo a un osgo.

Uno de los torpes osgos intenta un golpe y se le cae el arma, el clérigo aprovecha y saca su primer crítico, impresionante acaba de matar al osgo.

Finalmente el enano se carga a los 2 osgos restantes en un solo movimiento con crítico incluido a uno de ellos.



Luego de la batalla decidimos descansar, el clérigo repara su maltrecho arco mientras hace guardia, luego me despierta para que yo siga con la guardia, pero como estaba cansado le digo que si y sigo durmiendo. Nos despertamos por la mañana y tanto el enano como yo estábamos realmente descansado por que habíamos dormido de un tirón, el clérigo estaba algo enfadado, pero todavía no puedo deducir por que..

Miramos nuestras pertenencias y descubrimos que nos habían robado algo de comida y las armas del clerigo, en especial un arco compuesto de gran valor, este ve su arco y va por el, pero antes de llegar a el se encuentra con el guargo que nos había robado (“nos” o iba a medias con el pícaro…???), de pronto aparecen 4 mas que rodean al clérigo, el enano sale a la defensa y se carga al primero de un golpe. Uno de los guargos se tropieza y cae, justo en ese momento el clérigo intenta uno de sus hechizos pero la falta de concentración debido al poco sueño no se lo permiten. El guargo que esta en el suelo se intenta levantar, pero el enano le hace un sombrero de hacha y yo no volverá a contar nada mas. El enano vuelve a atacar y de un movimiento se carga a 2 y finalmente acaba con el restante.



Luego de que el clérigo realice el hechizo putear el pícaro hasta que me canse, seguimos camino a la ciudad. Nada mas entrar a la ciudad escuchamos unos pasos por detrás y rápidamente nos encapuchan y nos llevan hacia…..



To be continued………..

sábado, octubre 14, 2006

Ayuda al compañero alcohólico (I)

Tras las aventuras de los compañeros en casas solariegas repletas de magia y monstruos extraños y fogosos (por fuego, no por amor ardiente), una nueva historia se abre paso.
Estando tranquilamente tomándose unas cañas en la taberna, aparece un niño (hummm, demasiado pelo para un niño, demasiado grande para un cerbatillo), que ofrece una carta a nuestros amigos. Ésta está lacrada con el sello de un colega del clérigo. Ante las preguntas del enano y monje, éste confiesa que se trata de un miembro de su congregación (que además comparte con éste su pasado alcohólico, sedientos de grog allá por dónde iban, cualesquiera que fueran las circunstancias).
Con ansias fanáticas de saber, el clérigo lee en voz alta la misiva. Se trata de Fredegar (su nombre sobrio, ya veremos que tras unas cervezas su nombre pasó a ser Fregar, Frodo e incluso surgió el de "ese capullo borracho homosexual").
Éste pide ayuda a su amigo, y compañeros Attacheados, para resolver un enigma que le trae por la calle de la amargura; todos los hombre de su aldea (aldea sin nombre todavía) se fueron a por oro y no queda ningún ser humano con mucho pelo en la aldea.
Bien!! dijo el clérigo, mujeres solas.
Bien!! dijo el enano...oroooo
Bien!! dijo el monje, hombress...esto, nono, clérigos...errr, olvidadlo.

Allá vamos dijeron al unísono. No perdamos más tiempo. Cuando se pusieron en camino se dieron cuenta de algo... por dónde narices se va al sitio ese...no se lo hemos preguntado el crio....mierda la Sole, endebé. Volvamos a la taberna a preguntar.

Tras unas pesquisas reanudaron su camino. Cada aventurero fue con su petate lleno de viandas (y de oro de otras aventuras el del enano barrigón). El clérigo renovó su lista de conjuros, para incluir el de Luz, que hace que cualquier objeto tenga luz permanente.

- Y sobre qué objeto la aplicarás -dijo el monje intrigado.
- Sobre algo que no nos impida movimientos de ataque....tus huevos serán perfectos.

De este modo, los huevos del monje serían los que brillaran con luz propia a su debido momento (los comentarios subsiguientes de fibra óptica y demás me los reservo).

Tras un día de camino llegaron a una posada. Carros en la entrada. A descansar. Tras entrar en la taberna vieron a unos tipos con malas pintas sentados en una mesa, y mercaderes por todo el garito.

No logran sacar nada de información así que marcharon a dormir. En la misma habitación montan guardia y comienza la noche. El monje hizo la primera guardia. Tras unas horas de calma aparente escuha unos pasos tras la puerta, se acercan y se alejan rápidamente. Teniendo en cuenta que la habitación es la última del pasillo sospechan y abren la puerta. El monje tira para escuchar y tras pifia se le cae la oreja al suelo.

Maldita ortopedia. Mierda de 3 en 1.

El clérigo va tras el tipo que se tambalea de un lado para otro y trata de recabar información. Parece que el buen señor está borracho y ni siente ni padece. Es uno de los señores (por no llamarles hijos de loba hambrienta con fiebres tifoideas) con malas pintas que vieron a la entrada a la posada. Le dejamos ir y volvemos a la habitación.

Tras otros momentos de calma se oyen golpes en la puerta. Es el compañero del borracho de blablabla tifoideablabla de antes. Dice que su compañero está tirado en la cama muy enfermito y que el clérigo puede curarle. Vamos allá. En la habitación entran el enano y el clérigo, con el monje en la puerta haciendo guardia.

Ven al "borracho" (hijo de padre con whisky en el cuerpo y madre perra de las llanuras) en la cama. El clérigo tira por sanar y así lo hace. Pero en ese momento se escucha un ruido en la habitación. Del armario sale un tío (por fin se decide) y el borracho se deja de pantomimas y se levanta de un salto listo para la lucha. De este modo comienza la pelea en la habitación.

Para comenzar, el clérigo convoca una abeja gigante celestial, que hay que joderse con el nombrecito, y se pone muy contento porque es el primer conjuro de verdad que realiza. Ésta lanza picotazos pero como si nada. Mientras tanto la pelea continúa entre los demás compañeros y sus enemigos. El enano acaba con el suyo sin ningún problema, el clérigo hace lo propio con el suyo (primera muerte del torpe semielfo) y el otro enemigo escapa de un salto por la ventana. El clérigo le lanza un hechizo de orden imperiosa (tírate al suelo) y la abeja va a por él, los demás saltan por la ventana y le acribillan. Bien.

Con el escándalo aparece el posadero, que les da las gracias por deshacerse de los malajes, y les invita a desayunar al día siguiente. Maravillosa actuación conjunta de nuestros amigos.

Pero volvamos atrás a la pelea para admirar las dotes del enano. En mitad de la pelea, el enano barrigón poco sumador, quita 11+9, y se suma 23. Dios, qué maravilla de suma. La pelea cesa para admirar a esta promesa de las ciencias y futuro nobel de química (de matemáticas nada, pero en cuanto se estudie la composición de su cerebro, seguro que se descubre algún nuevo tipo de proteina o vitamina o algo raro que causa esta disfución en las sumas).

Tras desayunar (gratis) continúan su viaje. Ven el desfiladero del que les habían hablado en la posada y observan que un reciente desprendimiento ha cortado la calzada. El enano y el monje hechan mano de sus habilidades para superar el obstáculo y ayudan el clérigo a hacer lo propio.

Tras una noche al raso llegan al poblado y ven el templo de la orden de Ehlonna. Entran y ven a un sorprendentemente sobrio Fredegar. Tras una charla y comida gratis les cuenta que el pueblo está sin hombres desde que un viejo pellejo vino con mucho oro de las montañas diciendo que había más. Hay que ir por ellos y traerlos al pueblo para que cuiden a sus mujeres e hijos medio muertos de hambre.

Se dan cuenta de que este hombre no es el que fue en la época universitaria, y que sus borracheras han hecho estragos en su, por otro lado, feo cuerpo. Ahora no nos extraña que el más ligón del grupo fuera el semielfo, no había competencia.

Su espalda curvada, su cachaba, su cojera evidente...parece un viejales. Nos cuenta que tuvo una pelea con dos osos lechuza (que tiene huevos llamar así a un oso feo. Podríamos llamarles osos calamar, osos raros o raros raros, o algo).

Entonces tras el amanecer saldremos a por ellos - dijo el monje.

Y así fue. A la mañana y tras reponer fuerzas y hechizos salieron a la montaña. Las tiradas de supervivencia del monje fueron imprescindibles para no perderse por la montaña.

Y llegaron al punto álgido de la tarde. Una cabaña abandonada. El monje utiliza su "modo sigiloso" (se ejecutó con /s) pero se le olvidó quitarse las latas que tenía colgadas desde la despedida de soltero de su hermano pequeño. Con estos mimbres es normal que todo saliera como tenía que salir. Y lo que tenía que salir era un pedazo de oso del tamaño de la catedral de Burgos.

Se impone un segundo para realizar un plan. Se alejan un poco de la cabaña y el semielfo lanza un conjuro de Enmarañamiento. Del suelo surjen hierbajos y raices que se enreda a todo lo que pilla en un radio de 8' a la redonda. Esto hace que el oso se desplace muyyy despacito. Nuestros amigos aprovechan para lanzar flechazos de lejos. El oso es herido varias veces, hasta que logra deshacerse de la maraña y llega al enano. De un golpe le quita la mitad de la vida y se queda con los dientes sonando a retirada.

Noooo, dice el semielfo y le lanza un hechizo de cura, que le restaura la vida, además de otro de 'Piel robliza' que hace que el enano sea ahora 'Enano 2.0' con piel mejorada para una mejor defensa. Éste aprovecha para pegarle un zambombazo que le quita 27 de vida. Jodó, qué golpe. Buen trabajo en equipo. El problema es que otro oso hace su entrada en el escenario de batalla.

Este oso se queda enganchado en la maraña que el semielfo había invocado y logran acabar con él en un titá. Con otra exibición matemática sin parangón alguno en el mundo científico, el enano suma como un maestro. No sé por qué es él quien lleva el bote. Hay que avisar a sus amigos, para que los días de fiesta no sea él quien pague en los bares. Veis jovencitos lo que sucede cuando no haceis todos los problemas del cuadernillo rubio??? Ya sabeis lo que sereis de mayores (enanos y barrigones).

Pero volvamos al fragor de la batalla anterior. Cuando apareció en escena el segundo oso, el monje sacó su primer 20!!! Aleluyaaaaaaa. Tira y...confirma....pues este parece su día de suerte. 3 dados de 8.
Lanza el primero y ..... 1!! nooooooo
Lanza el segundo y ..... 1!! OTRA VEZ NOOOOOOO
Lanza el tercero y ..... 1!! juá juá juá. Vaya crítico más cutre...risas generalizadas. Al enano se le cae la barba de reirse y el oso se rompe una uña al tratar de levantarse del suelo tras retorcerse de la risa. Desde lejos el oso le dice al monje: "Dile a tu abuela que no haces daño"

Dios, vaya momentazo.

En ese momento el enano tira por daño y procede a hacer la suma: 11 + algo = algo....qué capacidad, qué nivel, qué estado mental debe tener para decir estas cosas.

Poco después le toca otra suma, 11+9=23. No es posible, la calculadora humana ataca de nuevo. Vaya partida de despropósitos.

Entre sus hachazos consta uno con 27 de daño. De momento parece el record histórico de la compañía.

Tras realizar un estofado rico rico con los osos, aderezarlos con perejil y darse un banquete espectacular observan un objeto que brilla en el suelo. ¿Qué es eso?
- Parece un anillo - dice el enano.
- ¿Y qué hace? - dicen clérigo y monje a coro
- Me lo pongo y lo vemos - espeta el enano barrigón y posible señor de los anillos.

- Y bien??
- Nada, no noto nada raro. No siento absolutamente nada fuera de lo normal. Aunque ya sabeis que después de mi operación de varices y fimosis estoy bastante insensible.

No ve lejos, no escucha mejor, aparentemente no tiene ningún valor. Vaya anillo cutre. El clérigo certifica que el anillo tiene magia pero no es capaz de descubrir qué tipo de magia es.

- Tengo una idea -dice el monje- Quizá es un anillo de defensa. Voy a darle un puñetazo a ver si se defiende.

Tras la sorpresa inicial del master y demás compañeros, el monje lanza el ataque.... 20!!! Vaya, vaya, vaya. Tira para confirmar y .... 19!!! Confirmando crítico, como en los buenos tiempos. 12 de vida menos. El enano se tambalea y el monje se muere de la vergüenza. Parece que el anillo tampoco es de defensa. OOOOOOO.

Tras las carcajadas generalizadas el clérigo cura a nuestro amigo barrigón, el cual procede a darle a él el anillo al grito de - Para que me zurren prefiero que lo lleve el clérigo.

Y así se hace. El grupo completo con el clérigo y su flamante anillo de amatista se dirigen montaña arriba. Observan una serie de cabañas y sacan las armas. Parece que son los hombres del pueblo y...se asustan!! Cómo es posible que se asusten de unos tipos que van a por ellos con armas en las manos y cara de mala leche mataosos?? Ahhh, ya, debe ser que parecemos violentos.

Sorprendentemente los hombres van al semielfo como si le conocieran de toda la vida y le invitan a un Txakolí con denominación de origen. Al resto de compañeros les hacen moving. Qué raro...debe ser el anillo...

Los hombres les cuentan que han desaparecido varias docenas de ellos los últimos días. Nuestros héroes piensan que el viejo que trajo el oro al pueblo puede tener algo que ver, pero es algo que hasta dentro de al menos 3 semanas no se podrá saber.

Así acaba la apasionante historia de la búsqueda de oro, con críticos que no son tanto, con pifias que si lo son, con puñetazos entre amigos, y con sumatorios que sin calc.exe no son lo mismo. Lo dicho, en tres semanas continuaremos el relato.

martes, octubre 10, 2006

El Robo del Ganado (Final) y La Casa de la Magia


El sol empezaba a acercarse al horizonte y el cansancio de la dura batalla con el ogro invadía los músculos de nuestro grupo de intrépidos aventureros, a saber, el semielfo clérigo, el mediano pícaro, el enano guerrero y el elfo monje. Así que buscaron un lugar donde pasar la noche. Tras una noche tranquila, decidieron continuar su camino en busca del molino y su peligroso habitante.

Al cruzar un recodo del bosque, vieron al fin lo que estaban buscando. El molino estaba viejo y descuidado, sin techo. Por la parte superior salía un humo que traía un delicioso olor a carne asada, lo que hizo rugir las tripas del clérigo y casi le hace olvidar el motivo de estar allí. Poner fin a la desaparición del ganado.

Deciden empezar con el plan de batalla. El enano intenta acercase a la puerta principal del molino sigilosamente, el clérigo y el monje enfrente de la puerta con los arcos preparados y el pícaro se sitúa en una de las esquinas del molino para dispararle por la espalda en cuanto salga. En teoría era un buen plan, pero... El enano se cayo cuando se disponía a abrir la puerta principal, de tal forma, que su rostro chocó contra la puerta provocando un fuerte ruido. Este ruido despertó al ogro que se encontraba dentro del molino. Decidido a acabar con quien le había despertado, el ogro montó en cólera dando una patada a la puerta del molino. La puerta golpeó al enano, que continuaba al otro lado. Al ver salir al ogro, el pícaro decidió esconderse, pero no se le ocurrió otra cosa mejor que taparse con una rama de un árbol cercano. Pero el ogro había oído el gemido de dolor del responsable de su despertar, y ahora solo le interesaba acabar con él. “Ya acabaré después con ese mediano” pensó el ogro. El ogro cruzó la esquina y allí se encontró cara a cara con el enano, le golpeó. El enano no se acobardó y le asestó un hachazo. Todo esto dio tiempo al resto de miembros del grupo para que se acercarán a la pelea para ayudar al enano. El mediano rompió su arco mientras disparaba al ogro. El clérigo, tras un intento fallido, utilizó su poder divino para ordenar al ogro que se tirase al suelo. Lo que aprovecharon para abalanzarse sobre el ogro, y con un golpe certero del pícaro con su maza, acabar con él.

Tras comer la carne asada que tenía el ogro y coger el poco botín que disponía dentro del molino, visita al segundo piso con retrete incluido, nuestro grupo de aventureros deciden volver al pueblo para recibir la bien merecida paga. En este viaje de vuelta se encuentran con una cara conocida, la elfa barda. Pero no venía sola. Le acompañaban un elfo explorador de unas tierras lejanas y un semiorco bárbaro, igual de fuerte que feo. Tras las debidas presentaciones, se unieron a nuestro grupo de aventureros. En el camino de vuelta volvieron a pasar por el desfiladero, y esta vez todos pasaron sin ningún problema, incluido el clérigo. Y mientras continuaban andando, el mediano le pidió al clérigo que le arreglase el arco roto durante la batalla con el ogro. Éste, muy cordialmente, lo arregló dejándolo un poco chapucilla pero funcionaba igualmente.

La noche llegó y decidieron montar campamento. Tras un descanso para algunos, y un poco menos para los que tuvieron que hacer guardia, decidieron continuar con su viaje de vuelta. Pero se vio interrumpido a media mañana por un orco que se cruzó en su camino. El orco decía que eran sus tierras y que si querían pasar tendrían que pagar. Decidieron pasar de él y continuar, pero el orco llamó a sus compinches que se colocaron para el combate. Dos a cada lado en alto, y dos más tras el orco que estaba delante de ellos. El precio que pedía el orco era de cien piezas de oro cada uno, desorbitado. Por un momento pasó la idea por la cabeza de atacar a los orcos, incluso ya se estaba preparando un plan, hasta que la elfa barda dio un paso al frente con intención de evitar la batalla. La elfa les convenció para que si les dejan pasar les diría un sitio donde conseguir comida. Esta idea a los orcos les gustó y aceptaron el trato. La elfa les dio las señas para llegar hasta el molino sin dificultad. Tras el incidente con los orcos el día pasó tranquilo hasta que llegó la noche.

Al amanecer, cuando el mediano estaba haciendo el turno de guardia, aparecieron unos ojos entre los matorrales de uno de los lados. Despertó al grupo entero y se dieron cuenta que al otro lado también había ojos observándolos. Se prepararon en caso de ataque. Y el ataque llegó en forma de flecha dirigida al monje que desvió con destreza. Se decidieron a atacar a sus enemigos, dos grupos de kobolds. Se dividieron en dos grupos para hacerles mejor frente. Durante el combate, más largo de lo esperado, el mediano rompió su arco y casi acaban con él. El semiorco, en un arranque de furia, se le escapó su hacha al ir a dar un golpe y la envió lejos. La barda, viendo las dificultades que pasaba la otra parte del grupo, decidió dejar de apoyar con su arco al enano y al monje y ayudar a sus otros compañeros. El explorador fue el primero en demostrar como acabar con ellos, al alcanzar a un enemigo con un flechazo certero. El monje no hacía más que lanzar puñetazos que impactaban a su enemigo. Tras acabar con la mayoría de los enemigos, tuvo lugar la pelea más rara que ha ocurrido hasta el momento. El enano se acercó a un kobold arquero. El kobold atacó al enano con su arco y falló pero milagrosamente, como si un archimago hubiera retrasado el tiempo, el kobold volvió a atacar impactando sobre el enano lo que le hizo enfurecer y asestarle un hachazo que acabó con el kobold (Nota: Tras confusión del master, atacó antes de lo que debía y falló. Y cuando le tocaba, dijo “ya he tirado y he fallado”. Pero Iker, el enano, que es un bocas dijo que no, que tirase otra vez, que total no le iba a dar. Tiró el master y sacó un ¡¡20!! Descojono general menos, por supuesto, Iker. Todos esperando la tirada de confirmación y...... ¡¡uyy!! Falló. Pero el daño no se lo quitaba nadie. Qué risas). Solo quedaba un kobold que poco duró. El enano acabó con cuatro, el semiorco con tres, el clérigo, el mediano y el explorador uno cada uno.

Tras esta pelea, el explorador y la elfa abandonaron el grupo para resolver quehaceres propios de la raza élfica. Los que quedaban siguieron con su camino tranquilamente hasta que apareció un puente. El mismo puente que dejo medio derruido el clérigo en el viaje de ida. El mediano pasó sin ningún problema lo mismo que el bárbaro y el enano, pero llegó el turno al clérigo y otra vez hizo de las suyas. Al pasar se tropezó, y cayó al agua, destrozando todavía un poco más el puente. El clérigo tenía una cuerda atada que sujetaba el enano, pero no conseguía subirle, así que el bárbaro se disponía a ayudarle. Pero cuando le iba a ayudar se tropezó empujando al enano, que tuvo que soltar la cuerda para no caer al río. El clérigo intentó nadar pero la corriente era fuerte y le llevaba río abajo. Entonces apareció el mediano que, rápidamente, cogió una cuerda y se la lanzó al clérigo. Éste la agarró para que el bárbaro, en un arranque de furia, le subió de un fuerte tirón. El tirón fue tan fuerte que le lanzó contra un árbol cercano, su quejido se pudo escuchar en buena parte del bosque. Mientras, el monje seguía al otro lado del río viendo la escena. Se ató una cuerda que lanzó al enano y éste la sujetó en un árbol. Al pasar el monje se tropezó, debido al mal estado en que el clérigo había dejado el puente, y también se cayó al agua. Pero con un destreza espléndida, consiguió subir por la cuerda. Viendo la situación, el pícaro decidió irse, no sea que él acabase en el río la próxima vez.

Ante este último adiós, continuaron hasta el pueblo. Al llegar al pueblo se presentaron ante el alguacil, que les comunicó que se presentasen en la taberna “el cerdo verde”. Allí, había un banquete preparado en honor de nuestros héroes, pues la noticia de que habían encontrado el motivo de la desaparición del ganado y que acabaron con el culpable llegó al pueblo antes que ellos. Mientras disfrutan del banquete, el enano oye algo sobre una casa de magos en la que ocurren cosas extrañas últimamente. Al monje le entró una mosca en el oído mientras intentaba oír algo más sobre el tema, así que viendo que de esa forma no podrían conseguir nada, el enano decidió acercarse a beber con ellos. Los hombres resultaron ser mejores bebedores de lo que se esperaba, y en un acto de generosidad o de borrachera, el enano les decidió invitar. Con el estómago lleno del banquete y la saca rebosante de dinero, el enano menos que la de los demás, decidieron partir a la casa de los magos.

Al llegar allí se encontraron con que la casa tenía la puerta abierta y parecía estar en una completa tranquilidad. Al clérigo le pareció muy extraño esa tranquilidad, así que usó su poder divino para detectar la magia en la habitación. Y, efectivamente, el atizador que estaba en el fuego, el libro sobre el atril y un cordón de una de las cortinas tenían vida. Ante el miedo por ser atacado por uno de estos “peligrosos” objetos, decidieron ir a la habitación de enfrente con el mayor de los cuidados.

Al entrar vieron un hombre medio desangrado atado en la cama y un diablillo que estaba destrozando los libros que se encontraban al fondo de la habitación. Se acercaban sigilosamente sin que el diablo se enterase, hasta que el monje, en un acto de rebeldía dice él o de torpeza dicen los demás, golpeó una mesa tirando la vajilla que se encontraba encima de ella. El diablillo se giró, vio a los “invitados”, sonrió y desapareció. Para evitar que se escapase, el enano se colocó delante de la puerta y los demás se pusieron en posición para atacarle en cuanto apareciese. El diablillo apareció delante del monje atacándole con su aguijón, éste lo más que pudo hacer fue recibir el golpe y aguantar el veneno. Los demás ya sabían donde estaba el diablillo y se dirigieron para acabar con él. Poco tiempo le duró la sonrisa al bicho rojo, pues murió poco después gracias a un hachazo del bárbaro. El clérigo curó parte de las heridas del moribundo y éste les comunicó que un par de magos enemigos de su mujer, una maga muy poderosa, enviaron un golem para acabar con ellos y él había conseguido encerrarlo en la despensa.

Para acabar con el golem debían volver a pasar por el salón, y esta vez no fue tan fácil. Esta vez les atacaron el atizador y el libro del atril, pero rápidamente acabaron con ellos. Pasaron a la cocina que se encontraba en completa tranquilidad, aparte de una silla apoyada sobre la despensa y una luz anaranjada que desprendía el horno cerrado. Al acercarse percibieron que dentro del horno había algo caliente. El clérigo dice “Yo lo saco” golpeando con su maza el cristal del horno, el elemental de fuego que estaba dentro salió disparado hacia el pobre monje y le atacó sin piedad. Todos fueron a apoyar al monje en su batalla y aunque el bárbaro, en un intento de golpear, se tropezó y vio como su culo probaba el frío suelo, acabaron con el elemental con unos pocos golpes. Ahora solo faltaba el golem. El enano se acerco y retiró la silla. El golem salió con intención de acabar con todo lo que se le pusiese por delante. Pero este grupo está especializado en acabar con bichos grandes y lo volvieron a demostrar. Entre el enano y el bárbaro rodearon al golem, y el clérigo y el monje le atacaron con sus arcos, y antes de que el golem tuviera tiempo para reaccionar, ya habían acabado con él.

Aquí llega a su fin una “pequeña” parte de la historia de nuestros héroes. Hasta más ver.

lunes, septiembre 25, 2006

Primer encuentro - Victoria!!

Llegó el día D, hora H, minuto M....

Y fue así. Después del trabajo, comida en el dos, o el tres, o el 2, o como quiera que se llame el sitio ese de las ensaladas. Después de deglutir alimentos como para frenar un avión cargado de pasajeros rumbo a una isla perdida (Lost??) nos vamos a por los coches y de visita a Ugao. Antes, claro está, repostaje de emergencia de patatas, pipas, ganchitos y mierdas de esas.

Después de un breve paseo a mi casa (recogida de dados, latrocinio de bombones y mostrar cierto armario hecho por ciertos portugueses) vamos a la casa C (por eso de mantener oculta la identidad del dueño de la casa).

Bien, ya estamos. Hay que elegir jugadores...

Tanthalas: Semielfo Clérigo, buen conocimiento, escasas fuerzas.
Kankthor: Humano mago lleno de buenas dotes, pero armas insuficientes.
Oskarik: Enano barrigón lleno de ese encanto varonil que rezuman esa mierda de raza (con todo el cariño).
Bau Buentonel: Mediano pícaro, es decir, el argentino clásico.

Bien. Tras las tandas de dados para seleccionar características, dos anécdotas:
1-Quiero ir a Las Vegas con Iker....menuda suerte, el tipo sacando 18, 17...buff.
2-Hector es un tipo afortunado, pero en el amor (cosa que ya sabemos) , porque ese cuádruple 1.....en el juego fatal. Al final ni tan mal, unas notas medias.

Y comienza el juego. Campamento minero, agua contaminada, cueva oscura...Vamos, que la suerte de Iker al seleccionar el enano no para...encima vamos a su casa.

Entramos, nos encontramos una trampa que el mediano desactiva raudo. 2 túneles...por cuál...pr cuál. Por el corto.

Vamos hacia allá. Argentino deslizándose hacia la oscuridad, bichos Cobol de esos (vaya nombre para un bicho, pudiéndo llamarse Pascal, o Pascual), entramos a saco y nos los cargamos de 4 flechazos. Nada, unos mierdecillas.

Ooooo, una puerta que da a un almacén...a ver qué hay....OOOOO RATAS!!!! A pisarlas, nada, fallo, fallo, fallo. El mago en un alarde de fuerza que le deja extenuado destroza un barril lleno de VINO CARÍSIMO!!!! para que se vayan las ratas. Funcionó. Seguinmos registrando y llega.....


OOOO...una mierda de ardilla grande que no tiene buena pinta. Va, en dos mandobles me la cargo, dice el enano..los huevos, ataca al mediano y le deja con 0 de vida, ataca al clérigo y le deja medio frito, ataca al enano y ...el mago le pega 3 flechazos y le deja tieso...Pues sí que ha costado.

Llegan los comentarios negativos..que si los dados están gafados, que si están comprados en el Caprabo...y cosas así.

Seguimos adelante....por el otro tunel. Llega la parte fácil, dice Alex...un pequeño foso de dificultad 5.
Clérigo atrás debido a sus -2 en salto.
Mediano salta perfecto.
Mago salta perfecto.
Enano (con sus +nosecuantos en salto)...1 PIFIA...Dios, se resbala y se cae.
Mago sujeta Enano.
Mago no tiene fuerza y pide ayuda a mediano.
Clérigo mira la escena tranquilo desde el otro lado del barranquillo (jejeje).
Mediano va a ayudar y ...1 PIFIAA!!!DIOSSSSSS, se resbala y le da un cabezazo al mago...y se caen los dos.
No puede ser, fue el momento de risas de la tarde (o noche ya, no sé).

Tras rescatarlos del foso proseguimos, el clérigo (verdadero artífice de la victoria aliada) consigue borrar de un plumazo las docenas de zombies que nos asediaban (o eran 4, no sé).

Qué tipo tan audaz, valiente y atractivo....maravilla de semielfo).

UIIII, otros cobols de esos. A por ellos....no nos duran un suspiro. Piden retirada cobárdemente y les dejamos ir (aunque algunos miembros del grupo querían sangre).

Seguimos adelante y nos encontramos con el superorco que ha contaminado el agua.. A por él dice el enano con fiereza. Fue llegar y caer frito...joeeeeeee. Uno menos (en coma, pero vivo).
Orco que va a por el clérigo.

Tranquilos dice él, justo antes de hacer pifia y romper el arco.
Tranquilos que yo ayudo dice el mediano justo antes de su pifia y romper su ballesta.
Tranquilos que yo tengo una supermagia dice el mago (que no sirve de nada porque no le hace ni cosquillas)

Orco lucha contra clérigo. Clérigo ataca con su palillo cósmico al orco (o eso parecía su lanza).

No puede ser, que me mata!!! Mago lanza un escarabajo pelotero del averno que sirve para que el orco se centre en él y el clérigo salve la vida.

Y por fin el clérigo se lanza valiéntemente sin aprecio a su vida y mata al orco a dentelladas (o fue una simple flecha del mago???).

Bien!!! Se acabó. Conseguimos todo lo que queríamos, muchos dineritos y mucha experiencia.

Y ahora somos más poderosos...preparados hijos del inframundo!!!!

domingo, septiembre 24, 2006

Comienza el juego

Bien, bien, bien.

Surgió un día, no sé muy bien cómo. Lo cierto fue que la idea de comenzar partidas de rol fue muy bien acogida, tanto que se unieron enseguida Aritz, Iker, Mateo y Álvaro. Y quién será el master?

A esa pregunta le siguió un ... Alex!!.

Bien, Alex sería nuestro master, aunque él no lo sabía aun, y es que estaba de vacaciones....qué curiosos avatares de la vida.

En fin, que Aroa la elfa barda dijo que le gustaria ser una friki más, Xabi se entusiasmó nada más oir la noticia y ya estábamos 7 jugadores (incluyéndome a mi mismo) y un master.

Y cómo lo hacemos??? Bien, necesitamos dados. Nada más fácil. Un buen día fuimos a una tienda especializada y compramos dados de todo tipo tamaño, numeración y colores.

Y como a Aritz le dió envidia hizo un pedido para sí mismo.

Y como Pablo, que no se había enterado de todo el tema, se unió al grupo, ya éramos 8. Demasiados dicen algunos....los justos dicen otros....ya veremos cómo lo hacemos. Lo que queda claro es que todos a la vez no podremos jugar, pero siempre faltará alguno.

En fin, y cuándo? Los viernes a la tarde.

Y dónde? En Ugao, qué sitio mejor que este idílico paisaje, este bronceado conjunto de gentes amables y ese aroma a cultura en todo el pueblo (igual me he pasado, no sé).

Ya sólo nos queda el tablero y los muñecos. A pesar de un intento por mi parte de crear un personaje adecuado (fallido, claramente) Álvaro se encargó de comprar todo en conjunto (desde sus estupendas vacaciones en algún lugar con sol, porque en Bilbao hizo calor esos días, claro).

Bien. Viernes 22 comenzamos.

Álvaro...no puedo
Xabi, hasta Octubre no puedo, buaa buaaa, por favor empezad más tarde.
Mateo...yo tampoco.
Pablo, yo este día tampoco puedo.
Aroa...puso como excusa que había alquilado un piso...si es que..
Aritz..pues si no va Aroa no respiro y me pongo enfermo.

Así que sólo quedamos Iker (que se apunta a un bombardeo de noche y sin pilas en la linterna), yo mismo y dos nuevos fichajes.. Poyo con su caracter argentino impreso en el juego, y Hector, con su móvil de guardia en mitad de la partida. Pero todo esto será digno de estudio en el relato de la primera partida.

Hasta aquí el previo a la primera partida.
Continuará...